domingo, 16 de diciembre de 2007

Euskadi vs Euskal Herria

Eskerrak aipatzen gaituzten artikulu buruetan;
eskerrak gure mapa ikusten ahal den jatetxeetan.
Mundu guztia arrotza da ene herrian.
(Ruper Ordorika: Ene herrian)


Los vascos andamos peces en materia de sumas y multiplicaciones, pero cuando se trata de restar o dividir nos quedamos solos. Y así nos va, añado, mientras no sé si reírme o llorar a lágrima viva ante la penúltima excusa para que nos pongamos a uno u otro lado de la raya. ¿Cómo debe llamarse la selección vasca de fútbol?

Prometo que cuando esta mañana Loreto me ha dado la primera noticia sobre el asunto, he pensado mal sin acertar que se trataba de una polémica de diseño made in Vocento, pero luego Ricardo Ibarra, citando al senador Anasagasti, me ha sacado de mi prejuicio. Menudo problemón: ¿Euskadi o Euskal Herria?

Por lo que a mí respecta, hace tiempo que le perdí el miedo a las palabras. No creo que me cacéis -como a Sobera el otro día en Date el bote- diciendo guitarra estatal allá donde hasta Telesforo Monzón hubiera dicho guitarra española. Euskadi, Euskal Herria, País Vasco, ¿Qué más da? ¿Acaso no sabemos todos de qué estamos hablando? ¡Cuánto me huele a complejo de legitimidad de origen mal digerido!

Si hay que proponer una alternativa, anoto la opción que nos dio hace veinte años en clase de Historia de la facultad de periodismo Joseba Agirreazkuenaga. Según él, la denominación más correcta para este trocito del mapa que pisamos sería Vasconia. Claro que ahí compramos otra disputa: ¿no sería más vasco Baskonia, con b y con k? Sólo lo apunto. No me pronuncio.

Decididamente, voy a aparcar todas las tentaciones literarias de Kike Martín y de Noe, y me voy a tirar en sarra a leer La patria del gol, de mi querido colega Dani Gómez Amat. ¿Qué patria? ¿Esta o esa? Ahí tampoco entro, que ya me he pillado los dedos las veces suficientes...