lunes, 31 de diciembre de 2007

Los 10 mandamientos de MQP

Seremos tu cordón umbilical,
tu confesionario, tu pomada.
Ponte los cascos en la oscuridad
si te da la espalda la almohada...
(Joaquín Sabina: 69 punto G)

Seguramente influido por la pequeña tormenta en el Paraíso de las últimas horas, me he puesto a rebuscar en el bebedero de patos que es el disco duro de mi viejo ordenador y he encontrado algo que quiero compartir con los pares de ojos que os dejáis caer por aquí. Se trata de la guinda a un documento de reflexión que nos pidieron hace varios años a unos cuantos profesionales de Radio Euskadi. Después de soltar mi habitual chapa militante, me puse el disfraz de Moisés y me atreví a redactar mis diez mandamientos de cualquier programa de la Radio Pública vasca. Puedo afirmar con orgullo que en Más Que Palabras se han seguido casi a rajatabla. Ahí van:
  • No idolatrarás el CIES y menos el EGM. Bastará con mirarlos de refilón y, en todo caso, oblicuamente, que es como se descubre que no todo es lo que parece.

  • Defenderás lo que has conseguido y tratarás de tener un poco más, pero sólo lo que necesites. La avaricia rompe el saco. No pretendas tener en el mismo recipiente agua y aceite, porque ni te calmará la sed ni podrás freír un huevo. (O sea, que oyentes serios u oyentes jijíjajá)

  • Serás tan honesto con la audiencia como tú quieres que lo sean contigo. No les darás gato por liebre, ni les masticarás las noticias, ni serás tan soberbio de pensar que hay cosas que es mejor que no sepan.

  • Escucharás la voz de los oyentes y obrarás en consecuencia cuando te parezca razonable. ¡Pero cuidado con las campañas orquestadas, los cantos de sirena y los familiares y amigos! El maligno adopta las formas más inesperadas.

  • Tratarás de tener tanta presencia pública como seas capaz de gestionar. No hagas cualquier cosa por estar ni dejes de hacerla por creer que no vas a estar.

  • No te pondrás metas. Las irás rebasando sin darte cuenta. Bastará con que no te duermas.

  • Tratarás de recibir en la mejilla izquierda y en la derecha, y de vez en cuando, también en la nariz. No está mal que te aticen de cuando en cuando los que creen que son los tuyos. El señor mediático escribe derecho en renglones torcidos. Mejor ser de nadie que de uno solo. De hecho, la mejor forma de ser de todos es no ser de ninguno.

  • Reflexionarás con frecuencia, pero no tanto que cada vez que tengas que hacer algo YA, no seas capaz de hacerlo porque estás pensando.

  • Cuando te ofendan, no pagarás con la misma moneda. Buscarás una forma más sutil de cobrar la deuda o la pondrás a beneficio de inventario.

  • Por encima de todo y sobre todo honrarás a los tuyos (mayormente, tus compañeras y compañeros y tu audiencia). Fuera de ellos casi todo es frío y oscuridad.