jueves, 27 de diciembre de 2007

A Monseñor le provocan

Y es que esa mirada a mí me provoca
Y hasta siento ganas, mi vida, de besar tu boca...
(Tonny Tun Tun: Tú me provocas)


Creía que el asesinato de Benazir Bhutto colmaba mi cupo de incredulidad del día, pero mientras buscaba más noticias sobre el atentado en la edición digital de El País, he estado a punto de entrar en estado de shock al leer este titular: "Hay menores deseándolo, incluso si te descuidas te provocan". La frase descalificaría a cualquier ser humano que la dejara atravesar su labios, pero que su autor sea un obispo le suma dos huevos duros a la barbaridad. Pues sí: ese señor del alzacuellos, el fajín, el crucifijo y la mirada que no me atrevo a calificar es el que ha soltado la fresca y se ha quedado, al parecer, tan ancho. Su nombre es Bernardo Álvarez -Monseñor, le dicen- y es el baranda de la diócesis de Tenerife. Se ve que su eminencia lleva una hora de retraso en el reloj y un milenio en la cabeza. Tenéis la entrevista completa en el diario La Opinión de Tenerife, que seguramente batirá hoy su récord de visitas.