viernes 30 de noviembre de 2007

18/98 y más... mucho más

Todo está muy claro, pero no lo entiendo: quién está ganando y quién está perdiendo. (Fito y Fitipaldis: Ni negro ni blanco)

Estado de Derecho, árbol y nueces, justicia justiciera, acción-reacción-acción. Me pregunto si soy entorno o si formo parte, tal vez, del entorno del entorno. 46 más a la cárcel, para que vayamos recordando quién manda aquí y, en el mismo viaje, para que lo paguen los cajeros, los autobuses, las fachadas. El olor de la goma quemada enmascara el de las urnas. Lo políticamente aceptable, lo bien visto, es proclamarse neutral y poner voz hueca para respetar las decisiones judiciales. Preguntarse quién las dicta y por qué -¡sólo eso!- es cruzar la línea para autoinculparse. Mejor eso que lavarse las manos. Estado de Derecho, árbol y nueces, justicia justiciera, acción-reacción-acción.

Aquí tenéis información actualizada y contextualizada.

miércoles 28 de noviembre de 2007

¿Qué digo?

Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo vayas a decir. Que hable el mundo y calle el hombre, calle el hombre y vuélvase a callar. (El Último de la Fila: Cuando el mar te tenga)

Esto no lo ha hecho Imanol Gillen. Es un auténtico Oier, pieza que jamás se quedaría sin vender en Sotheby's, y premio simbólico para todas las almas nobles que me ayuden a encontrar las palabras que deberán salir por mi boca el próximo martes en el Liceu. El qué me pongo, que decía Sonia, ya me lo ha resuelto (o así) mi asesora habitual de vestuario. Ahora el agujero que tengo que llenar es el de las palabras de agradecimiento. Francamente, los primeros borradores no son muy halagüeños. Juzgad:
  • Moltes gracies, eskerrik asko, gracias. (Reiterativo)
  • Que conste que yo no quería presentarme. (Demasiado Vizcaino's Style para ser creíble)
  • Me llena de orgullo y satisfacción. (Muy real)
  • Desde que en quinto de EGB hice un programa de radio para la asignatura de lengua, siempre he querido tener el Ondas. (Es mentira)
  • Con las alas de este caballo mi pueblo volará hacia la independencia. (A lo peor me lo quitan)
  • Va por tí, Federico. (La ironía no se entiende en la radio)
  • Por cierto, mañana sale a la venta el libro. (Pelín comercial)
Dios mío. La cuenta atrás está en marcha, y yo sin discurso. Encima, algunos andan metiéndome presión. Por favor, ¡ayudadme!

martes 27 de noviembre de 2007

Cocidito 2 en la cuenta atrás

Dígame usted dónde hay un cuadro con más gracia, con el color que da la luz del mes de abril, cuando son dos y están debajo de una acacia, y entre los dos un cocidito de albañil.
(León y Quintero: Cocidito madrileño)


En el blog aparcado os mostré la galleta del CD, y aquí os descubro la portada, que le ha dado mil y un quebraderos de cabeza al maestro Imanol Gillen. No dejará de asombrarme el mundo de la edición: la pieza ha recibido hoy el visto bueno y me juran por rojito vivo que llegará a tiempo a la Azoka. Descansaré cuando lo vea, aunque me temo que no terminaré de creerme que he despertado de la pesadilla que para mí ha supuesto escribirlo o, según se mire, transcribirlo. Hay material potente, muy potente. Creo que, en conjunto, me puedo sentir satisfecho, pero he llegado tan harto a la meta, que necesitaré meses para sentir que lo que acabo de deciros es cierto.

Con mi complejo de Escarlata O'Hara por montera, a Dios pongo por testigo de que la segunda entrega en versión libro-CD del Cocidito Madrileño será la última. (Y ahora es cuando viene Iñaki(2) a decir ¡Eso, eso! ¡Y cárgatelo también de MQP!)

No os cortéis y opinad... de momento, sobre la portada. Lo otro llegará más adelante.

lunes 26 de noviembre de 2007

Telerrealidad

La televisión pronto llegará, yo te cantaré y tú me verás... (Lolita Garrido, La televisión)

Para una vez que no pretendíamos que el A Dos fuera un debate, el del pasado sábado sobre la llamada Telerrealidad acabó siéndolo casi con todas las de la ley, y debo reconocer que me gustó ese viraje sobre nuestras intenciones iniciales. La única pena es que se nos volvió a quedar corto gracias, en buena parte, a que los dos invitados, Ernesto Martínez y Mariola Cubells, vinieron con argumentos sólidos y demostraron una enorme capacidad de comunicación al defenderlos.

Ernesto, curtido en esas redacciones donde se pueden hacer jornadas de doce horas diarias a la caza de la mejor historia para alimentar el hambre canina de la insaciable audiencia televisiva, defendió con ardor su trabajo. Pero me temo que su brillantez no fue suficiente para convencer a la inmensa mayoría de los oyentes de MQP, alineados de saque con ideas más parecidas a las que trajo Mariola, que también fue cocinera de esa tele de trazo grueso antes de arrepentirse y contar sus miserables pelos y señales en un libro titulado ¡Mírame, tonto! Confieso que yo, que conozco ese paño por vía cercana -incluso cercanísima-, aprecié el esfuerzo del periodista madrileño, pero también me vi más reflejado en la postura de la valenciana.

Una frase ingeniosa: No quieras saber cómo se hacen las leyes ni las salchichas, a lo que añado: Ni tampoco los programas de telerrealidad. Cuando escucho a algunos de mis compañeros más jóvenes maldecir la profesión porque se han mojado al volver de una rueda de prensa o porque la máquina de café no funciona, suelo desearles con cordial mala leche una temporadita en cualquier talk show. De hecho -y que me perdone Mikel eztabai- yo creo que preferiría hacer la mili en los Regulares de Ceuta antes que trabajar dos semanas en esas casquerías donde la única forma de sobrevivir es hacerse un abrigo de conchas de galápago impermeable a cualquier sentimiento humano. Si Darwin tuviera que probar la teoría de la selección natural hoy, sin duda iría a una de esas redacciones en que sucesivos jefes intermedios con la pituitaria y el paladar atrofiados piden más tabasco a las historias, ya de por sí picantes, que les ofrecen los curritos.

Lo peor de todo es que, igual que en los grandes almacenes incluyen en el precio de las cosas la parte proporcional de lo que saben que les van a hurtar, aquí también entra en presupuesto que de tanto en tanto se produzca una desgracia. Es más: se ha llegado a tal grado de refinamiento en la perversión que cuando llegan esos accidentes, se hace de la necesidad virtud y se consigue, incluso, subir cinco puntos la audiencia. No me he parado a mirar los datos, pero me apuesto lo que sea a que desde el asesinato de Smetlana, el Diario de Patricia ha mejorado rating y share. Y justo aquí, donde me voy a parar, llegamos a la última responsabilidad, la de quien maneja el mando a distancia.

miércoles 21 de noviembre de 2007

Volver a empezar

Cuando conquiste la blancura de tu cama y de tu amor, habré tocado el picaporte de lo eterno.
Me vestiré con los cristales de tu risa y de tu voz, y partiré para empezar siempre de nuevo.

Pasad. Estáis en vuestra casa. Ya... De momento la veis un poco vacía. Falta esto y lo otro, y lo de más allá, y hombre, también lo de más acá. Pero ya lo iremos poniendo... o no, quién sabe lo que nos deparará el futuro. Seguro que me echáis una mano con la decoración, pero sobre todo, con el contenido. Me alegrará ver a cada una de vosotras, a cada uno de vosotros. Y si llegan más, les haremos un sitio.