martes, 29 de enero de 2008

¿Abrimos las listas? II

Say the right things
When electioneering
I trust I can rely on your vote
(Radiohead: Electioneering)


Aunque la actualidad nos apunta que hay debates más candentes y menos teóricos, completo el que ya hemos iniciado sobre las listas abiertas con las aportaciones de los representantes habituales del Parlamento de las Ondas de MQP. En el futuro mi intención es plantearles otros asuntos siguiendo este mismo esquema. Transcribo las respuestas en orden de llegada. (Espero recibir pronto la de PP)

Oskar Matute (Ezker Batua)

Vivimos en un sistema con una ley electoral que favorece la representación de sólo dos partidos como exponentes de la voluntad popular. Una manera de acercar a los electores a los elegidos sería que éstos pudieran optar de manera directa por aquellos candidatos que consideraran más adecuados. Si bien esta es una medida interesente, debería ir acompañada de otro tipo de modificaciones del sistema electoral que equiparen el valor del voto de cada ciudadano, con independencia de cual sea su circunscripción electoral, así como de unas modificaciones para superar la ley D’ Hont hacia un sistema proporcional puro. Ahí es donde se podrían contemplar, también, las listas abiertas.

Nekane Erauskin (Ezker Abertzalea)

La democracia es un concepto relativo. Lo que hace un siglo se llamaba democracia, ahora no lo sería porque no podríamos votar las mujeres. Y lo que ahora se llama democracia dentro de unas décadas provocará estupor. Sobre todo la Democracia a la española, donde Euskal Herria no tiene derecho a existir ni la ciudadanía tiene derecho a decidir su futuro, donde las opciones políticas que buscan un camino para la independencia son ilegalizadas, donde se tortura sistemáticamente…

Desde la Izquierda Abertzale abogamos por una democracia participativa, construida de abajo arriba, en la que los movimientos populares y la gente tengan más protagonismo que los políticos-marionetas de las multinacionales que tenemos hoy en día. Quizás el abrir las listas acerque más al político a sus electores, pero sigue dejando sin responder la cuestión principal, que la democracia es el gobierno del pueblo, que el pueblo tiene el poder de cambiar lo que no le gusta. No como ahora, que sólo nos dejan elegir entre opciones que no pongan en cuestión el marco jurídico-político actual, lo mismo con listas abiertas que cerradas, y dudo mucho que a eso se le pueda llamar democracia o libertad.

Aintzane Ezenarro (Aralar)

No es un tema importante por cuanto de hecho las costumbres políticas hacen que las listas abiertas funcionen también como listas cerradas. Además la democracia tiene en el estado español problemas previos originados por el retroceso democrático que supuso la ley de partidos.

José Antonio Rubalkaba (EAJ/PNV)

En primer lugar, habría que explicar qué se entiende por listas abiertas. ¿Es el sistema que se utiliza en las elecciones al Senado en el Estado español? ¿o nos estamos refiriendo a un sistema parecido al británico? En cualquier caso, hay que tener en cuenta que el nuestro es un sistema de partidos políticos y, por tanto, parece lógico que sean las formaciones políticas las que elijan a los candidatos. Los partidos definen un programa y, en función de ese programa, se determina el equipo que mejor lo puede desarrollar. En nuestro caso concreto (PNV), las Ejecutivas proponen pero son los afiliados los que tienen la última palabra. Es decir, es un sistema plenamente democrático.

José Antonio Pastor (PSE-EE)
Ya hay listas abiertas en el Senado, donde cada ciudadano pone una cruz en la persona que más le gusta, aunque es cierto que casi siempre coincide el voto del Senado con el del Congreso de los Diputados No creo, hoy por hoy, en las listas abiertas, porque servirían para que los más populares o los que tuviesen más recursos económicos se colasen en las instituciones. Ha habido ejemplos de personajes que se valen de la popularidad y de su dinero para defender intereses que tienen poco que ver con los problemas de la gente. La solución podría pasar por fomentar la participación política de la ciudadanía y democratizar más el funcionamiento interno de los partidos políticos.

Rafa Larreina (EA)

Creo que lo fundamental es que las listas electorales garanticen la igualdad de todas las personas a la hora de ejercer el derecho de participación política. Desde este punto de vista las listas de partidos garantizan que no sólo se puedan dedicar a la política los ricos que son capaces de financiarse su propia campaña electoral.

La segunda cuestión que se plantea en el debate sobre las listas es el sistema de participación de la gente a la hora de decidir la composición de las candidaturas. En Eusko Alkartasuna hemos sido partidarios de las listas cerradas no bloqueadas: el partido con sus sitema de participación interna propone la lista de personas que componen la candidatura y la gente con su voto decide el orden de salida de las personas electas.