jueves, 17 de enero de 2008

Alguien te está mirando... siempre

There's always someone looking at you.
S-s-s-s-someone.
They're looking at you.
(Boomtown Rats: Someone's looking at you)


Mientras Julen Iturbe-Ormaetxe se deja la garganta y las yemas de los dedos clamando por una empresa abierta donde los pajarillos canten y las nubes se levanten (¡alupé, sentadita me quedé!), los esbirros de Bill Gates se afanan en poner a punto la versión informática del auténtico Big Brother. Si la cosa es como la cuentan The Times, El Mundo o -barramos para casa- Eitb24, los barandas amigos de los jueguecitos tecnológicos están a un cuarto de hora de ver cumplidos sus más lúbricos sueños de control sobre sus subordinados.

Allá por la prehistoria, en lo que hoy me parece una vida anterior, tuve un jefe que iba poniendo la palma de su mano en cada silla vacía que encontraba para que la temperatura le chivase cuánto tiempo hacía que se habían despegado de allí los glúteos de su ocupante. Lástima que se haya jubilado, porque nadie disfrutaría tanto como él comparando sus paranoias con los soplos de este espía hecho a base de ceros y unos, que es capaz de detectar la frustración y el estrés del currela con sólo tenerlo a tiro. Supongo que la lectura del pensamiento es el paso siguiente... si no se ha conseguido ya.

Podéis achacárselo a ese pesimismo del que ya os he hablado, pero me da que pronto se nos va a terminar la fiesta de las Nuevas Tecnologías al servicio de lo mejor de nosotros mismos. Aunque es muy bonito soñar que los blogs, las wikis o los facebooks van a traernos la libertad, la igualdad y la fraternidad prometidas dos siglos atrás, tiene toda la pinta de que estamos siendo las cobayas de un experimento. En cuanto se demuestre que es útil y rentable, tendremos que devolver el trigo a su dueño.