sábado, 26 de enero de 2008

Clase de lenguas


Por si sois de los que no podéis con todo el Cocidito, os he puesto en el tupper que véis cuatro bocados que no nos harán ningún mal. Incluso, si os queda alguna gota de humor, seréis capaces de reíros -inmediatamente después de asombraros- con la desbaratada clase de lenguas que se marcaron hace unas noches en Onda Madrid. A mí me llegó envuelta en papel de regalo con una tarjetita firmada por Dani Álvarez, que ya en su época emecupera presidía el club de fans del hoy presentador de un programa llamado El rompeolas. (Como os aficionéis, me tendréis que escuchar: ya peco yo por vosotros...)

Lo mejor es que lo degustéis por vuestra cuenta, pero como no es descartable que veáis esta página desde un lugar donde daríais el cante con el audio, me tomo el trabajo -es un decir- de transcribir las cuatro lecciones de este alucinante cursillo de lingüística parda:

LECCIÓN 1: CATAÑOL

Los niños catalanes hablan catañol, que es una mezcla de catalán y español; más catalán que español, pero que es una mezcla, vamos. Y si lo hablan, no me imagino ni cómo lo escriben... El español.

LECCIÓN 2: IKER NO HABLA ESPAÑOL

Tertuliano: En Astún, en el Pirineo aragonés, un monitor con media docena de niños de seis-siete años, que era incapaz de hacerse entender con uno de ellos... Se llamaba Iker o algo así, porque el niño, que había estado en una ikastola -y así se lo explicó el padre al monitor de esquí- desconocía en castellano lo que era la derecha o lo que era la izquierda o lo que era un canto porque en su vida el niño había oído una palabra que no fuera el batua o el normalizado y el pobre niño se veía privado de las instrucciones del monitor, pero este es el retrato...
Conductor: La vuelta al baserritarra...

LECCIÓN 3: LOS ANDALUCES MANCILLAN EL ESPAÑOL

Los niños andaluces están educados en el acento andaluz; es decir, se creen seguramente que la singular forma de hablar de los andaluces, en algunos casos difícil de entender si te hablan muy rápido, es el castellano tal cual, el castellano de Cervantes. Y a mí me parece que esa idea se está generalizando, es decir, que ningún niño andaluz, ningún niño de Andalucía, hace el mínimo esfuerzo por hablar un castellano más o menos correcto.

LECCIÓN 4: EL ASTURIANU Y LES PATATES

Y llega el príncipe, y el niño está llorando, y el príncipe le dice '¿por qué lloras?'... Esto es real, sucedió el otro día... Y el niño le dice '¿Tienes patates?'. Y entonces, cuando yo me enteré de esta cuestión dije, bueno, vamos a ver: si yo fuera niño ahora, nunca le diría al Príncipe '¿Tienes patates?' Le diría '¿Tienes patatas?' Pero es que este niño seguramente ha asimilado que lo correcto y la única manera de hablar es decir patates. No conoce la corrección del castellano. Seguramente los profesores le animan a hablar en asturiano y de esa forma.