lunes, 28 de enero de 2008

Ojalá se te caiga el pelo

Es un gran necio,
un estúpido engreído,
egoísta y caprichoso,
un payaso vanidoso,
inconsciente y presumido,
falso enano rencoroso
que no tiene corazón.
(Rocío Jurado: Ese hombre)


Despreciable Tomás Delgado Bartolomé:

Mira que soy de los que intenta no tener prejuicios y no guiarse por estereotipos físicos, pero en cuanto vi tu jeta de chulo de lo que tú ya sabes y escuché tu insufrible soniquete de gañanazo de club de carretera, supe que eras exactamente lo que me han contado que eres. No está tan lejos Santo Domingo. Sólo hay que bajar y preguntar por tí. ¿Lo de industrial va por tus bisnes a rayas? No encuentro ese epígrafe en el listado del IAE. Ah, ya... que lo blanco se pule en negro con un poco de ayuda de otros colores; sí, algo había oído, aunque no sé por qué me da que a partir de ahora te vas a tener que preguntar, como los Duncan Dhu, cien gaviotas dónde irán.

Lo que os pierde a los tontos muy tontos es que os pasáis de listos. De momento, los veinte verdes que les pides a los padres del chaval que te llevaste por delante están rindiendo mucho en la red: pon tu nombre en Google y verás las infinitas maneras de acordarse de tu calavera que circulan. Esta vez ni los pedaguays se han atrevido a defenderte con la martingala de la infancia dura que suelen tener a punto de caramelo para violadores múltiples, asesinos en serie, achicharradores de mendigos y demás hijos de... la falta de educación en valores. Como me apuesto lo que sea que eres incapaz de resolver una ecuación de primer grado, so merluzo, yo te despejo la equis: para el común de los mortales lo que has hecho es peor que lo peor.

Rezo para que los que llevan toga no encuentren en los estancos de costumbre papel de fumar y sí un puro del tamaño suficiente como para que al caerte encima se te queden la moral y el bolsillo como dices tú que quedó tu puñetero Audi A8 después de haber matado a Enaitz. No pido siquiera que reabran la ducha de Alcatraz para tí. Me basta con que comprendas que hay tiros que salen por la culata. Y cuando lo tengas claro, no te asombres si las palabras más cariñosas que escuchas son jódete y baila, Tomasín.

Con la mayor de mis repugnancias, JV

PS.- La botella de sidra que guardo en la nevera para descorchar cuando te emplumen me sabría mejor si también se llevaran una pedrea los indeseables responsables de todos los programas de televisión que te han ofrecido, te están ofreciendo o te ofrecerán pasta por tus regüeldos.