viernes, 14 de marzo de 2008

Donde dije digo

Que sí, que sí, que sí,
que a La Parrala le gusta el vino.
Que no, que no, que no,
ni el aguardiente ni el marrasquino,
Que sí, que sí, que sí, que sí,
que si no bebe no "pue" cantar,
que no, que no, que no.
(León y Quiroga: La Parrala)


Os propongo uno de mis pasatiempos preferidos: la búsqueda de las siete (o las setecientas) diferencias, en este caso, entre dos opiniones emitidas con un lapso de 48 horas. No me lo agradezcáis a mí, sino a la impagable (es un decir) calesera vespertina de COPE, que el martes puso a escuadra a los que daban por amortizado a Mariano Rajoy, y ayer se colocó la primera tras la pancarta que pide la cabeza del autoafirmado líder del PP.

¿Tenía la cuenta de correo petada y no le llegó la consigna a tiempo? ¿Se ha enterado de que Federico se ha erigido en padrino de Don Mariano y quiere hacer de contrapeso para tocarle las narices a quien dicen que quiere mandarla al INEM? ¿Ha reflexionado? ¿Seguirá diciendo lo mismo mañana, la semana que viene o dentro de cuatro años? Concedamos el beneficio de la duda. Tal vez sea que yo entiendo lo que quiero entender. Para contrastarlo con más neuronas y en mejor forma que las mías, os transcribo ambos cortes y, de propina, os los adjunto en la viva voz de la protagonista.


Martes, 11 de marzo: Con Rajoy
"Rajoy ha incrementado el número de votos y de escaños del Partido Popular, ha conducido y aglutinado al PP tras el fortísimo golpe del 14-M y ha arañado hasta el último voto de centro-derecha de este país. (...) Así las cosas, conviene que la tormenta postelectoral amaine. Sólo los interesados en fomentar una u otra candidatura, a menudo por razones espurias de amiguismo, presionan para que haya un cambio inmediato en el PP."


Jueves, 13 de marzo: Contra Rajoy
"Pero Rajoy ha perdido. Es indudable, y hay que encarar las circunstancias. El Partido Popular tiene que plantearse la captación del voto joven y del centro progresista, y a nadie del centro progresista se le ocurriría votar a Rajoy, al que encuentran previsible y conservador. Hay que ser serios con esta realidad. Captar el voto nuevo exige contundencia, entusiasmo y carisma, cuestiones todas en las que Rajoy anda corto."