martes, 4 de marzo de 2008

Off Topic

Y cuando las estrellas salen,
ya estoy colgado del jirón de un sueño.
El mundo entero no me vale;

ayer por la noche me estaba pequeño.
Y plantao en un tiesto sin tierra,
me invento otro mundo de puertas abiertas,
en donde los besos no sepan a mierda.
Voy buscando otro yo a limpio trompicón,
y ya he vuelto a perderme.
No pude juntar el agua con aceite.
(Marea: El perro verde)


Me han vuelto a dar las tantas menos cuarto, pero esta vez no ha sido porque me haya entretenido con el cilicio o contando puntitos de luz en el cielo lleno de nubes que contagian -o tal vez viceversa- a mis ojos. El pasatiempo ha sido bastante más prosaico, casi vulgar: hasta hace tres minutos y medio he estado contribuyendo al cambio climático con toda la quincalla enchufable de mi casa a todo trapo para no perder detalle líquido, sólido o gaseoso del segundo debate o, en expresión que me empieza a parecer más ajustada, cara a cara.


En parte porque mis circunstancias personales y laborales me obligan a mantener la neutralidad, pero también porque mola hacerse el interesante, hago una pelotilla con mi opinión y me la trago con la ayuda del cuarto café de la noche y el pitillo número ene. Entonces... -preguntaréis con justificada curiosidad y principio de mosqueo- ¿para qué narices te pones a escribir? Respuesta: para nada, como siempre, con la diferencia de que esta vez lo confieso abiertamente. De hecho, este es un apunte pensado específicamente para eso, para que nos descolguemos por la liana que más nos prive. Lo reclamó Balen por ahí abajo: un hilo que sirva para todo en general y para nada en particular, a imagen y semejanza del que tuvimos en el blog anclado en la casa nodriza.


Consideraciones sobre el ser y la esencia, euforias y disforias, intuiciones, sospechas, certidumbres indemostrables, resultados de fútbol sala, anuncios por palabras y hasta mudos, consejos, consejas, monsergas, tristezas razonables, alegrías irracionales, una de pulpo, dos de rabas, el complementario de la bonoloto, la combola, el cuponazo, canciones dedicadas, problemas de lógica y de autoestima, también de sobreestima, dardos dulcemente envenenados, cabronadas disfrazadas de caricias en el lomo, profecías, ucronías, listas de efectos secundarios, peticiones de mano, y de pie, y de bazo, plagios, bostezos en do sostenido... Son sólo unas ideas para llenar de vuestro puño y teclas este formulario de reclamación al maestro armero que llamaremos -qué perspicacia y qué escasez de imaginación- sencillamente Off Topic.