Peninsularesekin hasi nintzenoso gazte biziotan;
gero hamazortzi zigarro oriek
paketeko Idealesekin.
Baina La vida sigue igual,
zerak esaten zuenez...
Shakespearek?
Ez! Julio Iglesias, lerdoak!
(Hertzainak: Sigarrillos amarillos)
Y mientras, el sabio Armentia se está quitando de este jaco legal, carísimo y hasta no hace tanto, glamouroso. Envidio su arrojo, aunque al leer sus crónicas del Bupropión, me invade tal sensación de monazo por persona interpuesta, que me alegro infinitamente de no estar en su piel en proceso de purificación y mis dedos se autodeterminan para anexionarse un segundo después a la cajetilla de JPS. Bueno, si es Winston, tampoco le hacen ascos, porque en realidad sólo buscan una ahumada bandera de conveniencia.
Jodido fumeque. Alguien -tal vez yo mismo- presumía de haberse quitado de encima como espinillas varios amores de su vida y de haberse librado de más cadenas que Houdini, al tiempo que lamentaba haber salido siempre derrotado en la guerra contra el enano con filtro. Tal vez, diréis, no se la tomó en serio. Y seguro que es cierto, pero también lo es que el humo ciega sus ojos y sus pensamientos.
