miércoles, 11 de junio de 2008

65 horas

El trabajo nace con la persona,
Va grabado sobre su piel
y ya siempre le acompaña
como el amigo mas fiel.
Trabajar con nieve y con frío,
con la fe del que ha de triunfar
porque el agua que lleva el río
no regresa nunca del mar.
(Raphael: El trabajo nace con la persona)


Lectura del pensamiento de un neoliberal ayer por la tarde:


Sesenta y cinco horas semanales... Hmmm, eso sale a 9 horas y pico al día trabajando de lunes a domingo y a 13 clavadas si se reparten de lunes a viernes. ¿De qué os quejáis, haraganes? ¡Todavía os quedan 103 horas para dedicarlas a vuestras menudencias improductivas! Y no os olvidaréis, so ingratos, de ocupar tres cuartas partes de ellas consumiendo, ¿eh? Que luego hay desaceleración, os vais al paro-parete, y es peor.


Qué gran cosa, oye, la Unión Europea, moderna y progresista. No hay nada como avanzar retrocediendo. Lo próximo, la relegalización del trabajo infantil, que así se quita mucho mocoso de la calle y, de paso, aprenden desde imberbes el respeto al patrón. Y que se afilien a un sindicato, para dar mejor el pego y de esa forma tienen algo que desgravar los desgraciados en la declaración de Hacienda. ¿Pues no hemos conseguido que crean que esta huelga de transportes, convocada por las patronales, es cosa de currelas? Nada, nada, chusma, no os distraigáis, que acaba de meter el cuarto Cesc. Y los separatistas, no torzáis tanto el morro, que si os portáis bien, en la próxima os dejamos que jueguen los de la camiseta verde. Al final, ¿cómo la ibais a llamar? ¿Euskadi o Euskal Herria? Da igual. Ya os pondréis de acuerdo. Y si no, ya lo deciden los de la UE, que andan en estado de gracia.