Os prometo volver a escribir algo con sustancia pronto. Entre marrones, esclavitudes elegidas y peleas con compañías telefónicas, el toro está a punto de pillarme. De momento, y para que no se diga que no se publican apuntes en esta casa, ahí queda el último regalito de Don Antonio Mingote esta mañana en ABC, (vuelvo a insistir) cabecera madrileña del gruspo vasco Vocento. ¡Salud!
[TRANSCRIPCIÓN, por si no se ve bien: "Estudia en euskera. Es una víctima del terrorismo aunque él todavía no lo sabe".]

