jueves, 10 de julio de 2008

Paso del juguetito

You don't like my face
No you look just fine
I don't know my place
No you're out of line
Should I shave off my hair?
Yeah, and I'll shave mine
I don't like the things you try to make me do
And I don't need you
I don't need you
(Kirsty MacColl: I don't need you)









Me pirran los cachivaches rellenos de chips. Por prescindibles que sean, acabo encontrándoles alguna utilidad remota para mi trabajo que edulcora mi mala conciencia. Si soy justo conmigo mismo, he de reconocer que buena parte de las pijadas que parecían un capricho han sido generosamente amortizadas. Otras, lo confieso también, tienen una vida efímera, antes de ser aparcadas en cualquier estantería a la espera de una limpieza general que las condenará al garbigune.


De acuerdo, soy un adicto. Pero con el Iphone no trago, y menos, después de ver un clarificador cuadro elaborado por El País que demuestra a los ilusos que presumirán de haberlo conseguido gratis que les acabará saliendo por más de dos mil euros en dos años. Que sea, además, una exclusiva de una compañía en estos tiempos en los que nos dejamos las cejas por una tecnología al alcance de todos (dos punto cero se llama el invento) me parece un escándalo.


Lo triste es que muy pronto veré a un puñado de gurús de las TICs sociales desenfundando su juguetito para, por ejemplo, escribir en su blog un chachiapunte sobre lo guay que es esto de las redes sociales y la difusión del conocimiento urbi et orbi.


Julen, por favor, ¡resístete al demonio de Steve Jobs!