martes, 16 de septiembre de 2008

¡¡Todo el poder para los soviets!!


Nobody knows where you are,

How near or how far.
Shine on you crazy diamond.
Pile on many more layers
And I'll be joining you there.
Shine on you crazy diamond.
And we'll bask in the shadow
Of yesterday's triumph,
And sail on the steel breeze.
Come on you boy child,
You winner and loser,
Come on you miner for truth and delusion, and shine!
(Pink Floyd: Shine on you crazy diamond)



No voy a pedir a nadie que me lo explique, porque lo único que me queda claro del reguero de noticias que causan mi perplejidad bañada en estupor es que los listillos de la cosa económica no tienen ni puñetera idea. ¿Cómo carajo se puede ir al guano de un rato para otro el cuarto banco de inversión más importante de Estados Unidos? ¿Qué es eso de que los chulazos que se dedicaban específicamente a emitir recomendaciones de compra o venta y a repartir certificados de buena conducta (o sea, de solvencia) de otras entidades han tenido que ser comprados a toda leche por el Bank of America?


Todo esto, cuatro días después de que el gobierno del Imperio, que deja que se mueran millones de pringados sin seguro médico, haya puesto un pastucio para salvar de la quiebra a los dos gigantes hipotecarios del país de las barras, las estrellas y la mantequilla de cacahuete. Y a este lado del Edén, lo mismo: primero el gobierno británico vacía sus arcas para parchear las cantadas de sus colosos inmobiliarios y hace unas horas, el Banco Central Europeo rompe el cerdito para inyectar pasta al mercado, como quien le da un chute de metadona a un jonco sin remedio.


Luego tienen las santas narices de andar reprendiendo al personal que no calzamos Lotus ni tenemos jet privado porque nos dejamos la luz de la cocina encendida mientras estamos viendo la tele. Lo menos que se merece esta panda de manguanes que dejan arruinarse negocios trillonarios es que les pongan unas orejas de burro y los paseen en calzoncillos (Abanderado, nada de seditas ni Calvin Klein) por Nueva York, Londres, París o Madrid. Hace falta ser mastuerzo para fundirse en un titá esos patrimonios. Como decía esta mañana uno de los curritos del Lehman, es como si el hermano tonto se hubiera pulido la herencia.


Pero no, claro. Los gañanes esos van a seguir teniendo sus casoplones, sus limousinas, sus yates y sus gemelazos de oro. Me juego el plan de pensiones a que todos y cada uno tienen ya un nuevo despacho desde el que jugar al monopoly con la choja de los demás. No me digáis que no es como para salir a la calle a pedir todo el poder para los soviets. Habrá que hacerlo, aunque sea como homenaje a una de las bandas genuinamente rojas, que ha perdido hoy por un cáncer traidor a uno de sus fundadores. We don't need no education. We don't need no thought control!!!