viernes, 24 de octubre de 2008

El domingo, la hipocondría



Buda parlante

Lady Godiva
Be Bop A Lula
Llena de Gracia
Amor supremo
Muslos y nalgas
Luna cherokee
Presenta el arma
Estoy enfermo
Cómo envejezco.
Cómo envejezco.
(Golpes bajos: Estoy enfermo)




Esta semana nos alejamos de los terrenos que rondan lo filosófico y tiraremos en el espacio de Imanol de todo un clásico: los enfermos imaginarios. ¡Eh, un momento! ¿Cómo que imaginarios? ¿Acaso pensar permanentemente que se está a un cuarto de hora de la extrema unción no es una enfermedad en sí misma? Bueno, eso que lo diga el profesional, aunque como nadie os va a poner una querella por intrusismo, también podéis opinar al respecto.


De todos modos, lo que esperamos en esta ocasión son vuestras experiencias... en carne propia y ajena. Algo sabrá nuestra doctorcita del alma, pero me da a la pituitaria que entre los frecuentadores de esta ciberterapia grupal hay más de uno y más de una que podría escribir varios tratados sobre el noble arte de creer que se tiene lo peor de lo peor.


Mi teoría -fácilmente rebatible y, en cualquier caso, intercambiable por el envoltorio de un Tigretón- es que las personas creativas-barra-imaginativas son, como se comentó en el caso de los celos, más propensas y, además, se aplican más en la fantasía mórbida animada. Vamos, que algunos dejarían por aprendices a los guionistas de House.


¿Y yo, qué? ¡Mira que sois curiosos y curiosas! En el esplendor de mi lozanía (siglo pasado, según se sale a la izquierda), fantaseé con frecuencia con hernias de hiato y alguna menudencia así, pero ahora mismo, ni fu ni fa. Como colecciono compulsivamente factores de riesgo para varias cosas gordas (cangrejito incluido), de vez cuando creo que he acertado cinco y el complementario en la bonoloto con forma de esquela. Luego, me viene a la cabeza cualquiera de mis obsesiones reglamentarias, y se me olvida que me estoy muriendo, deja de importarme, o pienso que no caerá esa breva.


Vuestro turno. ¿También sois de los que pondréis como epitafio Ya os dije que esta vez tenía algo serio? Viva el humor negro, homenaje al próximo presidente del mundo.