martes, 28 de septiembre de 2010

29-S menos uno

Si el éxito de una huelga se midiera por el vertido de tinta tóxica que ha provocado en los prolegómenos, la de mañana sería el acabóse de las protestas obreras. No se cansan los amanuenses carpetovetones de darle al raca-raca, con La Gaceta encabezando el pelotón amarillo y superándose día a día. “Afirma el maitre del restaurante Villa Magna, el hotel más caro de Madrid: Cándido Méndez es un cliente habitual de esta casa”, chismoseaba ayer en en primera con gramática periodística de hace un siglo. Bajo el cotilleo, Carlos Dávila, director de la cosa, escribía con letras de mármol: “No estamos en ninguna campaña antisindical”. Lo disimulan de cine.

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