domingo, 24 de octubre de 2010

Eppur si muove

Los pasos que no serán en balde (Zapatero), la apuesta política de Batasuna (Ares), la música y la melodía (López), las cosas que el Gobierno español no puede dejar de lado (Jáuregui). Todo, en cuatro días, los que han transcurrido -casualidad, causalidad, ni lo uno ni lo otro- desde el último todo o nada de los actuales inquilinos de Moncloa. Sólo el devenido en supertodo, Pérez Rubalcaba, calla o quizá escribe con sus legendarios renglones torcidos al estrenarse con una redada más anunciada que la muerte de Santiago Nasar en la novela de García Márquez.

Vayamos eligiendo silbato. Alguno nos va a tocar hacer sonar en los días, semanas y meses que vienen. Yo me quedo con uno que ya tiene el molde de mis labios, el que estrené en Lizarra y utilicé también hasta los días de Loiola, con melodía de gaita, como corresponde a la parte gallega de sangre que brinca por mis venas. Haré como que sí cuando sea que no y como que no cuando sea que sí. Y si alguien pregunta, me encogeré de hombros. Esto se pone (más) interesante.