sábado, 8 de enero de 2011

Gabon... eta eskerrik asko

A pesar de todo, sigo sin creer en la medición de audiencias de la radio. Las he estudiado demasiado a fondo como para dejarme cegar por su matemática parda basada en la memoria de un par de cientos de encuestados. ¿Quién recuerda lo que estuvo escuchando el miércoles entre las once y las doce de la mañana? Admito, y no llego mucho más lejos, que recogen tendencias... aunque con retrasos que dejan en broma a los del viejo tren de La Robla. ¿Quita todo esto valor a los impresionantes resultados de Onda Vasca? Todo lo contrario, los multiplica hasta transformarlos en algo cercano a un milagro, puesto que esos números son técnicamente imposibles de obtener con la metodología y las herramientas de medición empleadas. De hecho, no hay precedentes ni remotamente similares.

Y hay un aspecto que convierte esos datos en directamente espectaculares: aunque lo parezca, no estamos comparando magnitudes idénticas. Por paradójico que resulte, no es lo mismo el oyente de una emisora que tiene cobertura completa (en algunos lugares, hasta con tres frecuencias) que el oyente de una estación que cuenta con un número de postes muy limitado. No hablemos ya de la calidad de la recepción... ni de los medios disponibles. No es ni medio lógico que un Dos Caballos ponga en aprietos al Ferrari de Alonso.

Me extenderé algún siglo de estos en más detalles sobre el conteo de orejas. En realidad, este apunte sólo pretende ser un enorme Eskerrik Asko por lo que llevamos compartido desde el 13 de septiembre de 2010, cuando Gabon echó a andar en Onda Vasca. Escribí entonces que no había nacido nada más -pero tampoco nada menos- que un programa de radio en el que la última palabra era la de los oyentes. Añadí que la puerta estaba abierta para entrar y para salir sin que nadie pidiera cuentas. Eso sigue vigente.

Una última precisión, que ya he hecho por ahí en varias ocasiones: Gabon no es "el programa de Javier Vizcaíno". Pertenece a todos sus oyentes, a quienes me lanzaron el reto de ponerlo en el aire y me dieron todas las facilidades, a las compañeras y los compañeros de la emisora y del Grupo Noticias y a todas las voces sin exclusiones que nos prestan su opinión de lunes a viernes entre las diez y las once y media de la noche. Dejadme subrayar tres nombres propios: los de Felipe Retamal, Imanol Carvallo y Zuberoa García, que cada día se dejan hasta el último aliento para que todo esté en su sitio.