lunes, 8 de abril de 2013

La potentada Barkos y el emporio Euskalerria Irratia


¡Extra, extra! ¡Supernotición del megacopón! ¡Piazo exclusivaza que no se la salta Sergei Bubka! Que cuenta el Diario de Navarra —sí el del gran don Raimundo García, alias Garcilaso, que en gloria requeté esté— que Uxue Barkos, además de peligrosa provasca, es una prevaricadora del carajo de la vela. ¿Otra que ha pillado dietas triples de la Can? ¡Ca, muchisímo peor, o sea, pior! ¿No te fastidia que a su señoría abertzalizante se le ocurrió pedir al tesoro español (¡es-pa-ñol!) un óbolo para el emporio comunicativo que atiende por Euskalerria Irratia? ¡Siendo ella misma, chúpate esa, accionista de ese garito que viene a ser —todos lo sabemos— la versión foral de Murdoch Corporation, que no hay más que ver sus micrófonos de oro y los sueldos megamillonarios que cobran sus piadores!

Y ahora en serio o así. Tiene toneladas de bemoles que el papel que se ha puesto de perfil en todo el mondongo del Canicidio salga ahora con estas y que, para más inri, lo haga en una portada a todo trapo. Por fortuna, creo que ya no cuela. Hasta al lector más hooligan de DDN le dan los magines para saber que, por desgracia, ser accionista de la eternamente puteada Euskalerria Irratia es mucho más un acto de altruismo sin esperanza de retorno económico que una inversión. Pretender sacarle punta a esa bola de billar es un autorretrato a tamaño natural de quien lo hace. Y una pésima práctica periodística. ¡Con la de cátedros de la uni guay que ejercen en el medio!