tag:blogger.com,1999:blog-3510703284587394399.post-33318390048602531782008-05-02T20:20:00.004+02:002008-05-02T20:41:59.063+02:002008-05-02T20:41:59.063+02:00Cuarenta años no es nada<div style="text-align: right;"><a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp1.blogger.com/_YqrSxEn5pig/SBtf8U07FAI/AAAAAAAAARk/nhj0IyEyqAI/s1600-h/mayo68.jpg"><img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp1.blogger.com/_YqrSxEn5pig/SBtf8U07FAI/AAAAAAAAARk/nhj0IyEyqAI/s200/mayo68.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5195852085089473538" border="0" /></a><span style="font-size:85%;"><span style="color: rgb(255, 0, 0);">Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada</span><br /><span style="color: rgb(255, 0, 0);">y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada,</span><br /><span style="color: rgb(255, 0, 0);">al final de la partida no pudisteis hacer nada,</span><br /><span style="color: rgb(255, 0, 0);">y bajo los adoquines no había arena de playa.</span><br /><span style="color: rgb(255, 0, 0);"></span><span style="color: rgb(255, 0, 0);">(Ismael Serrano:<span style="font-style: italic;"> Papá cuéntame otra vez</span>)</span><br /></span></div><br /><p align="left="line-height=150%"">Cuarenta años de <a target="_blank" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mayo_franc%C3%A9s">mayo del 68</a>. No me digáis que la efémeride os deja indiferentes porque no me lo creería de personas que, haciendo la media, tienen la misma edad y prácticamente las mismas ideas que la penúltima revolución romántica -la última fue la de <a target="_blank" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_de_los_Claveles">los Claveles</a>- que figura en los libros de Historia. Estoy seguro de que cuando no os ve nadie, o incluso bajo vigilancia, escrutáis los adoquines para comprobar si ocultan una playa y también tengo la certidumbre de que vuestro realismo os lleva una y otra vez a seguir reclamando lo imposible.</p><p></p><br /><p style="margin-bottom: 0cm;">Ya sé que tres cuartas partes de las cosas que nos han contado sobre esos días no pasarían la prueba del algodón de la verosimilitud y que por cada diez tipos que juran haber estado allí hay ocho impostores. También sé, y eso puede ser peor, que <a target="_blank" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Daniel_Cohn-Bendit">los dos que sí estuvieron</a> usan ahora zapatos <em>Lotus</em> y ropa interior de raso y serían los primeros en mandar a los guardias a poner a escuadra a cualquiera que amenazara desde la calle su tranquilidad burguesa. A pesar de todo eso o precisamente por ello, me es muy grato el recuerdo de un tiempo en que a algunos poderosos no les llegó la camisa al cuello. Fue efímero y, como digo, incluso engañoso, pero al precio que van las utopías, me resisto a tirar a la basura esas imágenes en blanco y negro o en colores desvahidos. Quién sabe si un día nos servirán para algo.</p>Javier Vizcaínohttp://www.blogger.com/profile/06665291012652485521noreply@blogger.com